Mi devoción por la luz se vuelve enorme después de estar a oscuras.
Mi hambre, después de unas horas de ayuno, se vuelve vívido y urgente;
Mi amor se pone inocente, puro y fresco después de una ausencia imprevista, no elegida.
Mis ganas de dibujar, mis ganas de cantar, de correr, de sacar fotos, de estar al aire libre, de encerrarme o aislarme, mis ganas de ver tele, de escuchar música, de leer, de estar con gente, etc., etc., etc. ...
Si la forma de estar,
intensamente,
depende del contraste... ¿el contexto lo es todo?
13 mayo 2007
07 mayo 2007
"Empanadas"
06 mayo 2007
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